El futuro de los coches eléctricos

Los vehículos de combustión no tardarán en desaparecer, ya que, aunque ahora veamos los coches eléctricos como una opción del futuro, tanto ciudades como empresas nos están incitando cada vez más para que seamos respetuosos con el medio ambiente y adquiramos este tipo de vehículos. Debemos tener en cuenta que, para el año 2045 será mucho más difícil ver coches de combustión que eléctricos.

Cabe destacar que, teniendo en cuenta que en unos años todo tendremos un coche eléctrico, aunque esto supondrá un gran avance para el medio ambiente, también puede suponer algunos problemas. Estos solo los veríamos si este tipo de vehículos triunfan de forma masiva y en un lapso de tiempo muy determinado.

Electricidad y baterías

Uno de los problemas que nos podemos encontrar a corto plazo si, por ejemplo, los 30 millones de coches que hay en España pasan a ser eléctricos es que no tendríamos red eléctrica suficiente para aguantar estas cifras. Debemos tener en cuenta que, hasta ahora, por la noche gastábamos un total de 20.000 MW, si todos los españoles dejamos el coche cargando, este numero pasará a ser de 90.000 MW.

Actualmente estamos muy lejos de producir esa electricidad, lo que si es cierto es que debemos tener en cuenta varios factores, como que la capacidad de generación de España no es tan baja, ya que tenemos un sistema sobredimensionado don capacidad de generar casi 100.000 MW. Por otra parte, si los coches tuvieran una mayor autonomía, no tendrían que cargarse todos por la noche, por lo que no serían cifras reales, sino que serían totalmente asumibles.

Lo cierto es que no estamos listos para este soportar este tipo de factores, pero se espera que para dentro de unos años, estén totalmente solucionados con tal de que toda España pueda disfrutar de la carga de su vehículo sin ningún tipo de preocupación.

Por otra parte, la capacidad de producción de las baterías de los vehículos eléctricos sigue siendo algo limitada, es cierto que la tecnología avanza muy rápidamente y que cada vez disponen de una autonomía mayor, pero sigue suponiendo un problema si tenemos en cuenta que no existen tantos puntos de carga como debería haber, tanto en nuestra ciudad como en el resto del mundo.

Por otra parte, la producción de las baterías no es sencilla, por lo que esto puede suponer un problema para la fabricación de un gran número de vehículos de este tipo. Para cuando este momento llegue, esperamos que las inversiones sean mayor y los puntos de fábrica más, por que de otra forma, no podrían abastecer a todos los vehículos eléctricos de España.